El endurecimiento es uno de los principales campos de aplicación de EFD Induction. En todo el mundo se están aplicando miles de nuestras soluciones de endurecimiento, muchas de ellas en la industria de automoción.
La principal ventaja del calentamiento por inducción para el endurecimiento es que sólo tarda unos segundos. En un horno, el mismo proceso requiere horas o incluso días. ¿Cómo es eso posible?
La respuesta está en que la inducción es ideal para generar calor rápidamente y de forma localizada. Lo que a su vez significa que se puede integrar el endurecimiento en el proceso de producción.
En cambio el endurecimiento en un horno requiere más tiempo (mayor pérdida de calor) y exige desplazar los componentes al horno propio o al de un subcontratista.
La integración en línea del proceso de endurecimiento reducirá considerablemente sus tiempos de producción. Dispondrá de control total de la calidad, los plazos de entrega y los costes. No será necesario transportar kilos de componentes de un sitio a otro, por lo que ahorrará energía y beneficiará el medio ambiente. Y finalmente pero no menos importante, se reduce la administración al mínimo.